A gran velocidad, pero reduciendo las emisiones de Co2: así avanza la minería chilena.

Desde bicicletas hasta grandes maquinarias, la electromovilidad involucra diferentes tipos de vehículos que nos permiten avanzar en la tarea de proteger el medio ambiente y frenar el cambio climático. Y en eso, la minería tiene harto que hacer.

Hablar de electromovilidad en las ciudades o su implementación en las industrias, no es dar ningún golpe noticioso. De a poco, se ha hecho más común escuchar sobre autos o flotas de transporte eléctricos, livianos y bajo en emisiones de Co2. Sin embargo, de lo que se habla poco, es de cuánto tiene que ver el sector minero en el desarrollo de las tecnologías de transporte sustentable. 

Si bien, al interior de las empresas mineras se celebran los avances relacionados a la implementación de maquinarias y vehículos que funcionan a partir de energías renovables no convencionales, al mismo tiempo que aquellos proyectos de innovación que buscan contribuir con el desarrollo de una energía verde para el país y el mundo, fuera de ellas la alegría no pareciera ser tanta. Y es que claro, es poco lo que se sabe de estos avances verdes. 

El calentamiento global ya dejó de ser un secreto a voces y hoy está instalado como una verdad indiscutible. La evidencia es clara, la crisis ha sido provocada principalmente por la sobreexplotación de recursos naturales y las emisiones de gases efecto invernadero (GEI) provenientes de las diferentes industrias y sectores productivos. Según las cifras que entrega el Ministerio de Energía, el sector de transporte es el responsable de la emisión (eliminar) de más del 20% de las emisiones totales de dióxido de carbono a nivel mundial (IEA, 2018).  Y a nivel nacional, esta cifra representa el 24% según el último Inventario Nacional de Emisiones de Gases Efecto Invernadero (INGEI, 2018). 

atochamiento de auto
Foto tomada de banco de imágenes.

A partir de estos datos y la urgente necesidad de hacer algo para frenar el cambio climático, es que la presencia de vehículos eléctricos empezó a aumentar en todo el mundo. Se estima que a finales del 2019 la cifra de vehículos eléctricos e híbridos enchufables alcanzó los 7,2 millones a nivel mundial. 

Ahora bien, ¿qué impacto produce la electromovilidad en la batalla para frenar el calentamiento global? En palabras simples, reduce la emisión de gases efecto invernadero. Pero es más complejo que eso, puesto que la electromovilidad significa un cambio cultural importante, ya que invita a pensar cómo generar energías renovables que nos permitan desplazarnos y en otros casos, desarrollar y fortalecer los diferentes sectores económicos y de producción sin afectar al medio ambiente. 

Lo interesante de todo esto, y como ya se ha mencionado anteriormente en Minería Magazine, es que para desarrollar estas tecnologías y en este caso, energías verdes, se requiere de la minería. La que a la vez, necesita de estas herramientas para hacer de su producción, una producción sostenible. En esa línea, la electromovilidad es clave para desarrollar en Chile, y el mundo una minería verde. 

Foto tomada de banco de imágenes

Volviendo a la pregunta del comienzo, sobre cuánto tiene que ver el sector minero con el desarrollo y fortalecimiento de la electromovilidad a nivel mundial, podríamos decir que todo, o casi todo, puesto que para la fabricación de estos vehículos o sus baterías, se requiere principalmente de cobre y litio, pero también de grafito, cobalto, níquel, magnesio y aluminio, entre otros. 

Si lo llevamos a cifras, la mayoría de estos autos necesitan entre tres o cuatro veces más de cobre que uno de combustibles fósiles. Mientras que algunas baterías pueden llegar a utilizar hasta 10,8 kilos de litio. 

Por otro lado, el aumento de la electromovilidad a nivel mundial implica que la demanda de los metales también incremente, sobre todo del cobre. Ahí Chile tiene una gran ventaja a diferencia de otros países. Puesto que  en nuestras minas se encuentra el cobre de mejor calidad y por cierto, altamente demandado por China. Y si la proyección es que para el 2040 el 45% de los vehículos serán eléctricos, podemos pensar en que hay un buen pronóstico para el medio ambiente y también para la minería. 

Pero eso no es todo, la innovación en minería ha logrado desarrollar importantes avances en cuanto a la electromovilidad. Codelco ha sido pionera en este desafío energético y ha liderado los cambios, los cuales han ido en la línea de implementar maquinaria eléctrica al interior de las minas subterráneas, lo que significa una importante disminución de emisiones bajo tierra. La empresa estatal proyecta que para el 2030, contarán con una flota de vehículos en El Teniente 100% eléctrica. 

Ahora bien, como se mencionaba anteriormente, la implementación de la electromovilidad en nuestro cotidiano, establece una nueva cultura, una nueva forma de hacer las cosas que va en la línea de involucrarse desde diferentes aspectos y toma de decisiones. Y en ese sentido, todos y todas estamos llamados a ese cambio. 





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