Análisis del informe VANTAZ: Encuesta minera 2020, qué viene después de la pandemia.

A partir de la Encuesta Minera 2020: Qué viene después de la pandemia, analizamos las consecuencias del Covid-19 en la minería y sobre todo, cómo podemos pensar la recuperación.

¿Cuándo se recuperarán los niveles de inversión? ¿Habrá ahora más fusiones y adquisiciones? ¿Se reiniciará el desarrollo de proyectos en 2021? Son algunas de las preguntas que BNamericas junto a la consultora Vantaz y el apoyo de distintas instituciones (AusCham Argentina, Cámara Argentina de Empresarios Mineros, Cámara Minera de Chile, Sociedad Nacional de Minería, Cámara de Minería del Ecuador, e Institutos de Ingenieros de Minas del Perú) realizaron en la última Encuesta de Minería 2020. 

Además de sacar cuentas y hacer un balance en cuanto a lo que significó la crisis sanitaria y económica provocada por el Covid-19 en la industria, gracias a la voz y experiencia de los profesionales que participaron en la encuesta, también se realizaron proyecciones en torno a lo que podría ser la recuperación en este 2021. 

Medir el impacto concreto en las actividades mineras de la región y saber qué esperar en los próximos meses, era el objetivo del estudio realizado por BNamericas. El que encuestó -de forma online- a más de 300 profesionales de la industria a lo largo de Latinoamérica. Arrojando como uno de los datos más importantes de la encuesta que, más de la mitad de los consultados estima que su empresa sufrió un gran impacto, mientras que el 40% adicional dijo que el impacto ha sido moderado. 

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Pánico fue lo que se vivió los primeros meses de pandemia en la región e industria minera, al ver como los precios de los metales cayeron abruptamente. Sin embargo, al mirar el escenario completo, ha quedado claro que el mayor daño que se produjo en la minería fue por la reducción de las operaciones de extracción, del desarrollo de proyectos y de la demanda de bienes o servicios 

A diferencia de lo que se vivió en el mercado en febrero y marzo del 2020, los valores de los commodities, claves para América Latina, han visto subir y bajar inestablemente sus precios. Hasta hace poco, la gran estrella había sido el oro, cotización que para la fecha se encuentra en US$ 1.730.30. Sin embargo, hoy todos los ojos están puestos en el cobre, el que hace semanas alcanzó un precio histórico y hoy se encuentra cotizado en US$ 397,710.

Es más, según el informe el escenario actual es de incertidumbre, pero no se puede negar la oportunidad única de capturar el beneficio de los precios altos en el corto plazo y utilizar el impulso de la “nueva normalidad” para realizar cambios que podrían transformar y mejorar la industria. 

Camiones trabajando en mina

Dificultades en pandemia 

Sin lugar a dudas el país más afectado en América Latina por el freno en la actividad fue Perú, donde casi todas las minas y proyectos se paralizaron durante dos o más meses. Para junio del 2020 se estimó que se habían perdido US$5.000 millones de producción. México fue otro de los países que más sufrió la suspensión masiva en las operaciones mineras. 

Mientras que en Chile, el panorama fue diferente. La industria minera fue declarada una actividad esencial para el país desde el comienzo de la pandemia. Sin embargo, las restricciones de viajes y los protocolos de salud provocaron una reducción generalizada de la actividad de 30% y, en algunos casos, hasta de 50%. 

Con tantas operaciones mineras y proyectos de construcción detenidos u operando por debajo de su capacidad por tanto tiempo, tanto la cadena de proveedores, consultores y otros que atienden a los operadores mineros, también se vieron bastante afectados. 

Dentro de las dificultades con mayor impacto en la industria, los encuestados destacan que los costos asociados con los protocolos de salud y con la desaceleración de la actividad, han subido considerablemente. Las negociaciones y el cierre de ventas, debido a las restricciones de viaje, han sido complejo de gestionar; los problemas para obtener insumos y servicios es recurrente; y han existido dificultades en el manejo de personal debido a las restricciones de movilidad y enfermedad entre el personal; además de despidos y reestructuraciones. 

Por otro lado, “más del 70% de los proyectos a nivel nacional han sido postergados, suspendidos e incluso cancelados. Las inversiones en equipos y maquinarias por el momento están suspendidas”, mencionó un  representante del sector proveedor de equipos, repuestos y servicios de mantenimiento activo en Chile.

A esto, se le suma que el 72% de los encuestados dijo que sus planes de inversión se han visto afectados por la pandemia. Y mirando solo las respuestas del segmento de operadores mineros, el porcentaje se ve ligeramente más alto (76%). 

Las obras en la mayoría de los grandes proyectos de construcción se redujeron en mayor o menor grado, lo que naturalmente condujo a una reducción del gasto, mientras que muchas minas en funcionamiento retrasaron gastos de capital, ya que las restricciones forzaron el cierre o la desaceleración de las minas y muchos de los servicios simplemente no pudieron realizarse.

Y si bien en cierta medida las reducciones de capex se deben a la imposibilidad de ejecutar el gasto en el contexto de la crisis sanitaria, también hubo un elemento de pánico en la decisión de las mineras de moverse rápido para conservar efectivo.

¿Qué viene después de la pandemia?

Mirando solo a los encuestados de las mineras, se puede ver que el principal foco para lo que viene es la optimización operativa (39%), seguida por la expansión de las operaciones (20%) y el crecimiento orgánico (18%).

A pesar de que las fusiones y adquisiciones (M&A) casi no aparecieron como focos de corto plazo, más de la mitad de los encuestados cree que las compras de empresas con activos mineros en América Latina aumentarán en el corto a mediano plazo. Y más de un tercio prevé que la actividad mantendrá al menos el ritmo. Los resultados están en línea con la tendencia que ya existía antes de la pandemia: la necesidad subyacente de las mineras de pensar en el futuro, incluso mientras se enfrentan al presente.

Otras de las tendencias al alza: la preocupación por el cambio climático y la transformación digital. Los resultados de la encuesta muestran que los presupuestos generales para la reducción de emisiones no se han visto afectados en gran medida por la pandemia. El 70% de los encuestados dijo que la asignación de recursos de su empresa para la reducción de gases de efecto invernadero no ha cambiado, mientras que el 8% dijo que el presupuesto ha aumentado.

Del grupo total de 325 respuestas, el 18% dijo que su empresa tiene inversiones en activos físicos destinados a reducir o compensar las emisiones, mientras que el 12% señaló que tiene inversiones, pero no planea hacer más y el 11% dijo que está planeando su primera inversión de este tipo en el corto o mediano plazo, para un total del 41% de respuestas “positivas” a esta pregunta. La mayor parte de los encuestados correspondió al 36% que dijo que su empresa no tiene tal inversión y no planea ninguna (24% respondió “No sé”).

Si separamos las respuestas de las personas que dijeron que trabajan para un importante productor minero (51 respuestas), el panorama se ve bastante diferente, con un 61% de respuestas “positivas”, incluido el 37%, la porción más grande del pastel, que dicen que sí tienen inversiones en activos anti emisiones y también planean hacer más.

Está claro que la tendencia hacia la neutralización de carbono sigue siendo una prioridad para la mayor parte de la industria minera a pesar de las limitaciones presupuestarias de la pandemia. De hecho, estamos de acuerdo en que el llamado para abordar el cambio climático solo se hará más fuerte en los próximos años y las mineras continuarán enfrentando una presión cada vez mayor de la sociedad civil y los inversores.

Las perspectivas para la transformación digital fueron más variadas. Sin embargo, entre el grupo general de encuestados, la expectativa de un aumento en el gasto en digitalización fue, por muy poco, la respuesta más común.

Los encuestados de las principales empresas mineras registraron más respuestas de “aumento” en este gasto que el grupo total de encuestados (el 33% de las principales mineras, frente al 37% del grupo total), y un poco más de respuestas de “disminución” (27% para las principales empresas frente a 22% de la muestra general).

Viendo qué optimización operacional se considera la máxima prioridad para las mineras, parece probable que el gasto en transformación digital reciba más énfasis una vez que hayan pasado las limitaciones presupuestarias inmediatas derivadas de la pandemia.

También vale la pena señalar que las operaciones que ya habían invertido en digitalización, automatización y control remoto antes de la pandemia, como muchas de las megaminas de cobre de Chile, obtuvieron mejores resultados durante los meses de cuarentena. Para seguir siendo competitivos después de la pandemia, las mineras deben aplicar nuevas tecnologías y también poner los recursos humanos en el centro de la transformación digital, se menciona en el informe.

¿Qué se espera para el 2021? 

Tres de cada cuatro encuestados dijo que en 2021 la inversión minera se volverá a los niveles anteriores a la pandemia de covid-19. Un pequeño contingente de optimistas (6%) señaló que los niveles de inversión se recuperarán en la segunda mitad de 2020, mientras que el otro 18% fue más cauteloso al decir que la inversión solo se recuperará por completo recién en 2022.

El hecho de que durante los últimos 2-3 meses los precios de los metales han subido es una de las principales razones para esperar un incremento de proyectos, pero también lo es el esperado impulso que se espera que los gobiernos den para que la inversión y la recuperación económica fluyan. En Chile, las autoridades han incluido 16 proyectos mineros, que requieren una inversión total de US$9.000 millones, dentro de un plan de recuperación económica de US$34.000 millones.

Un futuro rebrote de casos de coronavirus es considerado el mayor riesgo para la recuperación. Sin embargo, todo indica que las mineras serán las primeras en repuntar a medida que logren intensificar las operaciones y que los mejores precios de los metales ayuden a compensar las pérdidas de productividad y los costos adicionales.

 

Si quieres leer el informe completo del estudio, haz clic aquí: Encuesta Minería 2020_ Qué viene después de la pandemia





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